El
movimiento artístico denominado “futurismo”, nos sumerge en un colectivo
cultural, que traen consigo cambios de percepción y efectos de transición,
planteando modos de sentido en la humanidad y existencia, donde se contempla
una obra de arte distinta.
En un
sentido más concreto, se refiere al movimiento de vanguardia que surgió en
Italia a principios del XX. Debido a su circunstancial alianza con el fascismo
hizo que fuera perdiendo poco a poco su carácter trasgresor y,
consecuentemente, su calidad estética. Esta relación con el fascismo también ha
servido para convertirlo en un movimiento estigmatizado desde las posturas
intelectuales del siglo XX, de forma que muchos de sus logros artísticos han
sido sistemáticamente negados o ignorados.
En su
estilo, criticaba los diferentes conceptos de armonía, donde tildaban de
inútiles a los críticos de arte y siempre defendía que el movimiento y la luz
destruyen la materialidad del cuerpo, en una búsqueda por dejar a un lado del
camino, el pasado y todas sus reglas artísticas atrás para poder crear nuevas
formas y caminos de expresión artística. En el caso de la pintura, como
manifestación artística del futurismo italiano la velocidad se convierte en el
elemento principal en el mundo moderno, para ello los futuristas emplean la
técnica de la superposición de planos para que así estas adquieran cierto
dinamismo, otra de sus características dentro del movimiento es el uso
constante de colores vivos, pinceladas mas sueltas y algunas referencias del
estilo cubista. Por lo cual, fue considerado “la primera vanguardia total”, con
incursiones en el cine, el teatro, la moda, la música, la cocina e incluso la
política. Generó una asombrosa cantidad de manifiestos de todo tipo,
normalmente redactados con prosa incendiaria y agresiva. La teoría que
formulaban los futuristas estaba llena de contradicciones, dado el carácter
vitalista e irracionalista de sus puntos de partida.
Por
otro lado, también recibe importantes influencias históricas respecto al
trabajo artístico, particularmente en 1844, el caso de Daguerre y su anuncio donde
podía registrar caballos al galope y pájaros volando y otro personaje Talbot, que
con ayuda de una luz intensa, detuvo el movimiento de un disco con una página
del Times pegada encima, de manera que ésta podía leerse sin problema, pero lo
cierto es que atrapar el movimiento no fue posible hasta tres décadas después,
pues estas experiencias no trascendieron fuera de laboratorio, dando un paso
demasiado importante en la historia de la fotografía ya que se dio pie para un
nuevo estilo: el de capturar el movimiento dentro de imagénes donde se
“congelan” momentos, siendo este un efecto pionero en la historia y considerado
el con más carácter.
De ahí se acuña el término “fotodinamismo futurista” gracias a los hermanos Anton Giulio y Arthur Bragaglia, consta principalmente en mostrar o dar la sensación de que los sujetos fotografiados están en constante movimiento, es que, como apunta M. Loup Sougez "de la instantánea a la descomposición del movimiento no había más que un paso". Ciertamente, pudiéndose recoger el movimiento congelado en una instantánea, no había más que continuar la serie para recogerlo en sus fases consecutivas. Al principio, este nuevo efecto fotográfico nació por un defecto del soporte, pero una vez descubierto éste mismo y la técnica para capturar estos instantes, se comenzó a practicar y a reconocer como una vanguardia más dentro de las nacientes del siglo XX.
De ahí se acuña el término “fotodinamismo futurista” gracias a los hermanos Anton Giulio y Arthur Bragaglia, consta principalmente en mostrar o dar la sensación de que los sujetos fotografiados están en constante movimiento, es que, como apunta M. Loup Sougez "de la instantánea a la descomposición del movimiento no había más que un paso". Ciertamente, pudiéndose recoger el movimiento congelado en una instantánea, no había más que continuar la serie para recogerlo en sus fases consecutivas. Al principio, este nuevo efecto fotográfico nació por un defecto del soporte, pero una vez descubierto éste mismo y la técnica para capturar estos instantes, se comenzó a practicar y a reconocer como una vanguardia más dentro de las nacientes del siglo XX.
Finalmente esta vanguardia es representada, a través, de una serie fotográfica que consta con una muestra de cinco imágenes, consideradas la mejores dentro de varias sesiones realizadas en distintos días, obteniendo los resultados esperados al momento de la toma. Para poder llevarlas a cabo, busqué distintos referentes de este estilo, siendo considerados los mejores los mismos hermanos Bragaglia ya que considero, que aparte de lo nuevo que era el fotografiar el movimiento, que eran más retratos experimentales porque con sus fotos y la técnica utilizada crean cosas totalmente nuevas, situaciones más que estéticas que provocan sensaciones, más bien una reacción dentro del público. Me gusta esa nitidez incompleta de los personajes, producida por el movimiento, no podían estar 100% nitidez, menos sus estelas, lo que nos hace saber que el movimiento existe, también me llama mucho la atención, que en sus imágenes no hay movimientos sugeridos, como lo son comúnmente las fotos de este estilo hoy día, ellos utilizaban efectos congelados pero que por su posición y reiteradas repeticiones nos dan cuenta de que el sujeto no está estático.
Ahora bien, para realizar las imágenes, tuve que adecuarme a las herramientas que poseía debido a los avances tecnológicos desde el comienzo de la vanguardia hasta los tiempos de hoy día. El escenario lo realice, a partir, de un estudio fotográfico, donde las iluminaciones fueron con focos, un tiempo largo de obturación para lograr el objetivo.
Al
terminar las fotografías, me pareció interesante la combinación entre el tiempo
y el movimiento de las personas, elegí esta vanguardia y no otra porque
principalmente me encantó la idea de romper con lo establecido, el cotidiano
nos acostumbra a ver imágenes estáticas, el sujeto perfectamente nítido y sin
siquiera pensar en algún tipo de desenfoque producido por movimiento y no como
recurso fotográfico. En cambio cuando entra el fotodinamismo, causa expectación
en la gente y una gran reacción al ser algo totalmente nuevo, nadie nunca pensó
que se podía capturar el movimiento en sí, menos llegar incluso a pensar en
cómo el personaje debía moverse para ser retratado, este tipo de juego entre
sujeto y cámara, dando también un toque de más realidad en la imagen ya que en
nuestras vidas, nunca estamos estáticos como posando a una cámara que nos sigue
a todas partes, sino todo lo contrario, estamos en constante movimiento, y qué
mejor manera de mostrarlo con el fotodinamism
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